
Ficha de servicio · 2026
Undresswith: ficha del servicio
Gemas que no caducan y una sola vía de pago: criptomonedas. Declara borrado del archivo a las 24 horas, pero no dice quién opera el servicio ni desde dónde.
En corto
Undresswith enseña su lista de precios completa antes de pedir una cuenta: paquetes de gemas desde 19,99 dólares y hasta 199,99, compra única y un costo promedio que su propia página fija entre 100 y 110 gemas por imagen. A cambio, de quien lo opera no se sabe nada: ningún documento suyo trae razón social, domicilio ni país responsable.
Todo lo que sigue sale de sus propios documentos; donde ellos callan, la línea se queda abierta. Dónde cae frente a los demás está en la comparativa de los seis.
El veredicto
Qué calificación recibe y a quién le sirve
Le sirve a quien quiere saber cuánto va a gastar antes de entrar. No le sirve a quien necesita un responsable con nombre y un cargo que se pueda reclamar al banco.
8,7/10
Posición editorial de la redacción sobre el conjunto, no una nota de transparencia. En ese otro eje: listado abierto y plazo de borrado escrito, contra un operador sin identidad y un pago irreversible.
A favor
- Los cuatro paquetes y su contenido en gemas se leen sin crear cuenta.
- Se anuncian como compra única y sin caducidad: nada se renueva solo.
- Sus términos le ponen reloj al archivo: 24 horas cifrado y borrado después.
- Verificar el correo acredita 100 gemas, cerca de una imagen al costo que ellos publican.
- Describen filtros automáticos, estimación de edad y revisión humana en 24 horas.
En contra
- Ningún documento nombra empresa ni domicilio: rige «la ley del país donde accedes».
- El contacto que ofrecen a las autoridades es una cuenta de correo gratuita.
- El cobro corre en criptomoneda: no hay contracargo ni banco que medie.
- Las gemas gastadas no se devuelven y el reembolso en cripto es «generalmente no disponible».
- El archivo dura 24 horas; los registros de cuenta, pagos e IP, siete años.
Precio y acceso
Lo que se sabe del cobro
Su página de precios es pública; los términos ponen la letra chica. Las divisiones por imagen son cuenta nuestra, no un precio anunciado por ellos.
| Rubro | Lo que declara el servicio | Dónde lo dice |
|---|---|---|
| Paquetes | 33 000 gemas por 19,99 dólares; 83 000 por 39,99; 251 000 por 99,99; 800 000 por 199,99, todos como compra única y sin caducidad. | Página de precios |
| Costo por imagen | Entre 100 y 110 gemas, cifra suya. Sale a unos seis centavos de dólar con el paquete chico y a dos y medio con el grande. | Precios y cálculo propio |
| Video | De 16 videos con el paquete chico a 410 con el grande: un video consume lo que unas veinte imágenes. | Página de precios |
| Saldo gratuito | 100 gemas al verificar el correo y una recolección diaria. | Interfaz y términos |
| Compra sin cuenta | Tarjetas de regalo con clave de un solo uso; foto en alta calidad por 0,99 dólares. | Precios e interfaz |
| Formas de pago | Criptomoneda y gemas obtenidas por servicios integrados con Telegram. Ningún otro medio aparece en sus documentos. | Términos |
| Reembolsos | Las gemas usadas no se devuelven; en cripto son «generalmente no disponibles». Por falla técnica, a criterio del servicio. | Términos |
| Archivos | JPG, PNG, WebP y AVIF, con tope de 20 MB por archivo. | Interfaz |
| Países restringidos | Diecisiete por contrato. México no aparece en esa lista. | Términos |
Tres renglones mandan sobre los demás. El de formas de pago, porque la criptomoneda no es un método más, sino el que decide si un cargo se puede discutir después. El de reembolsos, porque combina dos negativas: lo gastado no vuelve y lo no gastado depende de su criterio. Y el de saldo gratuito, porque cien gemas alcanzan para una imagen a su propio costo: la muestra sirve para ver la interfaz, no para decidir si el resultado vale. La lista de diecisiete países restringidos, en cambio, es una cláusula de su contrato, no un bloqueo comprobable desde fuera. Del catálogo, el que cobra con tarjeta y declara una ventana de reembolso es otro: las condiciones de cobro de UndressHer.
El precio bajo por imagen solo existe pagando 199,99 dólares por adelantado y en cripto. El modelo contrario, pago por ejecución, está en la ficha de WaveSpeed.
Archivos y datos
Qué promete sobre tus imágenes
Aquí están su declaración más concreta y su contradicción más grande: la foto tiene fecha de caducidad, la huella de la cuenta no.
Sus términos dicen que el contenido se guarda cifrado por un máximo de 24 horas y luego se elimina de forma irreversible; la interfaz repite ese plazo al entregar la imagen. Es más de lo que ofrece buena parte de la categoría, aunque nadie desde fuera puede comprobarlo.
El aviso de privacidad no menciona ese plazo: habla de conservar los datos «mientras sea necesario» y llega al público con un marcador de plantilla sin reemplazar donde debería ir el país de los servidores. La moderación sí está descrita: filtros automáticos contra material de abuso infantil, un modelo que estima edad y género, revisión humana en 24 horas y reporte al centro estadounidense de menores desaparecidos. Y sus reglas exigen consentimiento escrito de cualquier persona que aparezca en la foto.
Lo que no aparece por ningún lado es el operador: ni razón social, ni domicilio, ni registro. La página de equipo presenta seis nombres con cargos y ninguna empresa detrás; para requerimientos legales dejan una cuenta de correo gratuita. Con ese nivel de identificación, los derechos de la ley mexicana de protección de datos no tienen destinatario verificable; es el mismo hueco que arrastra por otra vía la ficha de Pornworks.
Los seis criterios
Dónde sube la calificación y dónde baja
Cada criterio se resuelve con lo que el servicio publica de sí mismo. Donde no publica nada, el apartado lo dice en lugar de rellenarlo con suposiciones.
Privacidad y qué sabe de ti
A sus documentos les pedimos tres respuestas: quién responde, cuánto dura la imagen y qué queda de ti cuando la imagen ya no está. La segunda es la mejor de la categoría: los términos fijan un máximo de 24 horas de almacenamiento cifrado y borrado irreversible después, y la interfaz repite ese plazo al entregar el archivo. Es un compromiso escrito, y por eso pesa a favor.
La primera no tiene respuesta. Ningún documento suyo nombra una razón social, un domicilio ni un país responsable: el contrato se conforma con remitir a «la ley del país desde donde accedes», que es tanto como no pactar foro. El aviso de privacidad llega al público con un marcador de plantilla sin reemplazar justo donde debería ir el país de los servidores.
La tercera es la que hunde el apartado. El mismo contrato que borra la foto a las 24 horas obliga a conservar siete años como mínimo los datos de registro, el historial de pagos, las direcciones IP y las decisiones de moderación. Desaparece el objeto y permanece el expediente de quien lo pidió. Con un operador que no se identifica, los derechos de acceso, rectificación y cancelación que da la ley mexicana de protección de datos no tienen destinatario verificable: se ejercen ante alguien, y aquí no hay alguien.
Calidad y dónde se rompe
Aquí el servicio calla casi todo: no publica la resolución de salida ni muestra ejemplos con la imagen de origen al lado. Sin esos datos, cualquier afirmación sobre el nivel del modelo sería inventada.
Lo que sí deja ver el listado es dónde pusieron el corte comercial: la foto «en alta calidad» se cobra aparte, 0,99 dólares por pieza. Que exista ese cargo indica que la entrega estándar está por debajo de esa marca, aunque no digan cuánto.
El otro dato duro es el costo de equivocarse. El saldo se descuenta por generación, no por acierto: cada intento fallido vuelve a cobrarse entre 100 y 110 gemas. Veinte reintentos con el paquete de entrada cuestan más que la foto en alta calidad que venden por separado: ese es el cálculo que conviene hacer antes que el del precio unitario.
Lo que cuesta de verdad una imagen
El servicio publica paquetes y publica el consumo por imagen, pero nunca hace la división. La hacemos aquí, con su propia cifra de 100 a 110 gemas por pieza. El paquete de 33 000 gemas por 19,99 dólares da entre 300 y 330 imágenes: alrededor de seis o siete centavos de dólar cada una. El de 83 000 por 39,99 baja a cinco centavos largos; el de 251 000 por 99,99 ronda los cuatro; y el de 800 000 por 199,99 llega a dos centavos y medio.
La lectura es que el precio anunciado como barato solo existe si pagas doscientos dólares por adelantado, en criptomoneda y de una sola vez. Quien entra por el paquete chico paga por imagen más del doble que quien entra por el grande, y quien entra por el grande asume el riesgo completo desde el primer minuto: las gemas no caducan, pero tampoco se devuelven.
El video se cobra en la misma moneda y sale caro: del paquete chico salen 16 videos y del grande 410, o sea que un video consume lo que unas veinte imágenes. Para quien no quiere cuenta venden tarjetas de regalo con clave de un solo uso, que resuelven el anonimato del comprador y no el del vendedor.
Velocidad y cola
Es el criterio con menos información pública de los seis, y la responsabilidad es del servicio: ninguno de sus documentos menciona tiempo de entrega, posición en cola ni prioridad para quien más paga. Tampoco hay suscripciones, así que no existe un nivel superior que pudiera vender un carril rápido: las gemas valen lo mismo a cualquier hora y para cualquier saldo.
La única pista de cuánto cómputo pide cada tarea está en el listado: un video consume lo que unas veinte imágenes. Esa proporción no dice segundos. Con lo publicado, la velocidad no se califica: se queda como dato faltante.
Soporte y devoluciones
El canal es uno, el correo electrónico, y para requerimientos legales es una cuenta gratuita. No hay chat, ni sistema de tickets, ni un tiempo de respuesta comprometido para dudas comerciales o de cobro. El único plazo escrito en todo el expediente aparece del lado de la moderación: revisión humana en 24 horas, junto con filtros automáticos contra material de abuso infantil y el reporte al centro estadounidense de menores desaparecidos.
En el dinero, las reglas están escritas y son duras: las gemas ya gastadas no se devuelven, el reembolso en criptomoneda es «generalmente no disponible» según sus propios términos, y lo que quede por falla técnica se decide a criterio del servicio. Como el cobro corre en cripto, no hay emisor de tarjeta al que reclamar: la vía del contracargo, que en México es el camino habitual de un cargo discutido, aquí no existe. Y sin sociedad identificable, una reclamación de consumidor se queda sin proveedor que señalar. Es el mismo callejón de los accesos y llaves que se revenden en canales privados, donde el pago irreversible es justamente lo que sostiene el negocio.
Lo que no revisamos
Este sitio es editorial: no genera imágenes, no recibe fotos y no procesó ninguna en Undresswith para escribir esta ficha. Por eso aquí no hay comparativas de resultados, tiempos cronometrados ni capturas del panel de pago. Lo que sí hicimos fue leer todo lo que publica —página de precios, términos, aviso de privacidad, reglas de uso y página de equipo— y cotejar los apartados entre sí; las contradicciones que aparecen arriba salen de ese cotejo, no de una prueba.
Tampoco compramos gemas: no podemos confirmar que un paquete acredite lo que anuncia, que el borrado a las 24 horas ocurra ni que la revisión humana responda en el plazo prometido. Los tres son compromisos suyos por escrito, y desde fuera un compromiso escrito es todo lo que hay. Y no calificamos el resultado del modelo, porque hacerlo exigiría procesar la imagen de una persona real, que es lo que este proyecto no hace.
Preguntas frecuentes
Dudas sobre gemas, pagos y archivos
Respuestas tomadas de su página de precios, sus términos y su aviso de privacidad.
¿Cuánto cuesta una imagen?
Entre 100 y 110 gemas, según su propia página. Con el paquete de 19,99 dólares son unos seis centavos por imagen; con el de 199,99, unos dos y medio, pagados por adelantado.
¿Se puede usar sin pagar?
Hay 100 gemas al verificar el correo y una recolección diaria mencionada en los términos. A su propio costo por imagen, ese saldo alcanza para una. No es un plan gratuito: es una muestra.
¿Aceptan tarjeta?
Sus documentos solo reconocen criptomoneda y gemas obtenidas vía Telegram. La consecuencia práctica es que el pago no se contesta ante el banco: no hay contracargo y el reembolso queda a criterio del servicio.
¿Qué pasa con la foto enviada?
Se guarda cifrada hasta 24 horas y luego se elimina, según sus términos. Lo que sí queda escrito es la otra cara: cuenta, pagos, IP y accesos se conservan siete años como mínimo.
¿Quién responde si algo sale mal?
Una dirección de correo. Sin sociedad ni jurisdicción pactada, el reclamo se queda sin tribunal identificable. Vale la pena saberlo antes de cargar saldo, igual que conviene saber qué queda hoy del nombre DeepNude cuando la búsqueda termina en un archivo.
¿Cuánto tarda en entregar una imagen?
No lo publica. Ninguno de sus documentos menciona tiempos de entrega, cola ni prioridad de pago, y como no vende suscripciones tampoco hay un nivel que prometa un turno más rápido. Es información que el servicio simplemente no da.
¿Está bloqueado en México?
No: sus términos enumeran diecisiete países restringidos y México no está. Eso no cambia la regla local, porque difundir contenido íntimo de una persona adulta sin su consentimiento es delito federal.
8,7/10 · Solo criptomonedas